Lo último:

¡CELEBRA LA RESURRECCIÓN!

 Papa Francisco:

“DEJÉMONOS ABRAZAR POR LA MISERICORDIA DE DIOS”

(en la celebración de la Vigilia Pascual 2014)

 

 

“Dejémonos abrazar por la misericordia de Dios”, exhortó el Papa. La luz de las velas, los ojos de todos los fieles hacia el sucesor de Pedro en el momento más importante del año para los creyentes. Comenzó en la basílica Vaticana, con la bendición del fuego y la preparación del cirio pascual, la vigilia de Pascua presidida por Papa Francisco.

Francisco 1



“El Evangelio de la Resurrección de Jesucristo comienza con el camino de las mujeres hacia el sepulcro, al alba del día después del sábado -predicó Francisco. Ellas van a la tumba, para honrar el cuerpo del Señor, pero la encuentran abierta y vacía. Un ángel poderoso les dice: ‘¡No tengan miedo!’, y ordena que vayan a llevar la noticia a los discípulos: ‘Resucitó de entre los muertos’. Las mujeres corren inmediatamente, y por el camino Jesús mismo las encuentra y dice: ‘No teman, vayan a decirles a mis hermanos que vayan a Galilea: allá me verán’. Después de la muerte del Maestro, los discípulos se habían disperso; su fe se había agrietado, todo parecía haber acabado, parecían derrumbadas las certezas, parecían apagadas las esperanzas”. Prosiguió el Papa: “Aquel anuncio

de las mujeres, aunque increíble, llegaba como un rayo de luz en la oscuridad. La noticia se esparció: Jesús resucitó, como había dicho”.

“Y también el mandato de ir a Galilea; las mujeres lo habían oído por dos veces, primero del ángel, después de Jesús mismo: «Que vayan a Galilea; allí me verán». Galilea -explicó el Pontífice- es el lugar de la primera llamada, donde todo empezó. Volver allí, volver al lugar de la primera llamada. Jesús pasó por la orilla del lago, mientras los pescadores estaban arreglando las redes. Los llamó, y ellos lo dejaron todo y lo siguieron”.

pascua 2Volver a Galilea quiere decir, continuó el Papa, volver a leer todo desde “la cruz y de la victoria. Releer todo: la predicación, los milagros, la nueva comunidad, los entusiasmos y las defecciones, hasta la traición; releer todo a partir del final, que es un nuevo comienzo, de este acto supremo de amor”.

“También para cada uno de nosotros hay una «Galilea» en el comienzo del camino con Jesús. «Ir a Galilea» tiene un significado bonito -añadió Bergoglio-, significa para nosotros redescubrir nuestro bautismo como fuente viva, sacar energías nuevas de la raíz de nuestra fe y de nuestra experiencia cristiana. Volver a Galilea significa sobre todo volver allí, a ese punto incandescente en que la gracia de Dios me tocó al comienzo del camino. Con esta chispa puedo encender el fuego para el hoy, para cada día, y llevar calor y luz a mis hermanos y hermanas. Con esta chispa se enciende una alegría humilde, una alegría que no ofende el dolor y la desesperación, una alegría buena y serena.

”



Por ello, recordó el Papa, “en la vida del cristiano, después del bautismo, hay también una «Galilea» más existencial: la experiencia del encuentro personal con Jesucristo, que me ha llamado a seguirlo y participar en su misión. En este sentido, volver a Galilea significa custodiar en el corazón la memoria viva de esta llamada, cuando Jesús pasó por mi camino, me miró con misericordia, me pidió de seguirlo; recuperar la memoria de aquel momento en el que sus ojos se cruzaron con los míos, el momento en que me hizo sentir que me amaba”. Y animó a los presentes a preguntarse: “¿Cuál es mi Galilea? ¿Dónde está mi Galilea? ¿La recuerdo? ¿La he olvidado? He andado por caminos y senderos que me la han hecho olvidar. Señor, ayúdame: dime cuál es mi Galilea; sabes, yo quiero volver allí para encontrarte y dejarme abrazar por tu misericordia”.

El evangelio de Pascua es claro, indicó Bergoglio: “es necesario volver allí, para ver a Jesús resucitado, y convertirse en testigos de su resurrección. No es un volver atrás, no es una nostalgia. Es volver al primer amor, para recibir el fuego que Jesús ha encendido en el mundo, y llevarlo a todos, a todos los extremos de la tierra”. “Galilea de los gentiles”, recordó el Papa, “horizonte del Resucitado, horizonte de la Iglesia; deseo intenso de encuentro… ¡Pongámonos en camino!”. Para concluir la celebración, el Pontífice dijo a todos los fieles: “Les deseo una buena Pascua, y que todos regresemos a Galilea”.

pascua 1

Los comentarios están cerrados.

Scroll To Top