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¡Recién Casados! … ¡Recién Peleados!

Recién Casados…Recién Peleados

Los conflictos son inevitables. Toda relación tiene tiempos difíciles. Una de las lecciones más arduas es aprender a solucionar los problemas y canalizar las diferencias de manera positiva.

Cada conflicto es una oportunidad para crecer y madurar. Los esposos deben adquirir la habilidad para manejar las desavenencias con pericia y sabiduría pareja peleando

La persona que dice que en su matrimonio nunca existió un desacuerdo, miente. Los choques de expectativas, los intereses diferentes y las opiniones divergentes acerca de muchas cuestiones, generan conflictos; y en éstos no radican los problemas, sino en la forma en que las persona reaccionan ante ellos.

He aquí algunos consejos que les ayudarán a resolver sus desacuerdos de manera positiva:

-        Enfrente el conflicto lo más pronto posible. Por lo general, el paso del tiempo, por sí solo, no mejora las cosas, sino que las empeora. Los problemas son como las olas del mar: si evita la primera por temor, sepa que la viene detrás será más grande y perjudicial. Ponerse de acuerdo para conversar sin guardarse nada, es el principio para la resolución de los conflictos.

-        Baje el tono de su voz. La forma en que uno comunica las cosas suele lastimar más que el conflicto mismo. Hay personas que creen que un matrimonio solo puede funcionar si los cónyuges “dicen las cosas como son”. Estos es verdad, si usted toma en cuenta los sentimientos de la otra persona; pero si usted dice las cosas sin valorar o apreciar al otro, el vínculo se destrozará. Un tono poco respetuoso irrita tanto a hombres como a mujeres. No es lo que decimos lo que lastima, sino cómo lo decimos.

-        No utilice frases tales como: “tú nunca”, “tú siempre”, “será que alguna vez”…, “por qué no puedes ser igual a…” Más bien hable con calma y adopte una actitud afectuosa: “panal de miel son las palabras amables, endulzan  la vida y dan salud al cuerpo”

-        Confronte el problema, y no a su cónyuge. Su pareja no es su enemigo: simplemente, es un ser humano con una opinión distinta a la suya. No descalifique ni insulte. No agreda con sus palabras o actitudes. La respuesta amable calma el enojo, pero la agresividad echa leña al fuego. En la lengua hay poder de vida y muerte.

-        Trate un tema a la vez. Presentarse con una larga lista de temas por resolver podría ser desalentador. Usted no podrá arreglar todas las cuestiones que le preocupan en una sola charla. Es mucho mejor progresar seriamente en un área de su relación que simplemente intentar resolver todo los problemas.

-        Sea flexible. Retroceder, alejarse del conflicto, ceder para llevarse bien o “ceder un poco para tener un poco”, pueden ser estilos efectivos en la resolución de los conflictos. El método ganar- perder atenta contra la salud de la relación. En cambio, ganar-ganar debería ser su lema y su meta. Si ambos ganan, la relación mejora. Por encima del conflicto hay una relación, y mejorarla debe ser siempre el objetivo.

-        Aprenda a escuchar. Toda persona quiere que se le preste atención cuando habla. Su cónyuge merece esa consideración. No interrumpa mientras el otro habla, valores sus apreciaciones y muéstrese receptivo a sus sentimientos.

-        Pregunte a la otra persona si ha entendido. La mayoría de las peleas se originan o se acentúan porque no se ha entendido bien lo que se ha querido comunicar. Dave Curri dijo: “La comunicación percibida sin aclaración usualmente lleva la frustración; y en estas condiciones nadie gana.” Es muy popular la frase: “sé que crees haber entendido lo que creo haber dicho, pero no estoy seguro de si te has dado cuenta de que lo que has oído, no es lo que quise decir”

-        Elija el momento oportuno. Las peleas empeoran cuando uno está cansado o de mal humor. Puede llegar a decir cosas que más tarde lamenta. En muchos casos es mejor posponer la discusión hasta que uno se haya calmado y no permitir que las emociones negativas afloren.

-        Nunca utilice la coerción. La intimidación, las amenazas y el uso de la fuerza, pueden conseguir un acuerdo de momento; pero, a la larga, no hacen más que debilitar las relaciones.

-        Elija las batallas por las que vale la pena pelear: No toda discusión es necesaria. En ciertos momentos un olvido por la paz es mejor que todos los besos juntos, y un silencio de respeto es mucho más sensato que un grito autoritario.  Elegir las batallas que queremos pelear es la mejor opción para sanar una relación.

-        Desafío Matrimonialpareja peleando 2

  • “Muchos matrimonios serían mejores si el marido y la mujer comprendieran que ambos están del mismo lado”, Zig Ziglas.
  • “ La medidas del amor es amar sin medida” San Agustín
  • “Nuestro amor por Dios se mide por la comunión que tenemos cada día con los demás” Andrew Murria.
  • “El peor aporte que podemos hacer a una situación de conflictos es la ira” Mathew Henry.

-        ¿Cómo manejar los Conflictos en su matrimonio? ¿Qué le da resultado? ¿Qué áreas son la fuente de los más grandes desacuerdos?: ¿es la forma de administrar el dinero?, ¿será acaso la disciplina de sus hijos?, ¿es la sexualidad?, ¿son los parientes políticos? ¿Ha sentido alguna vez que su conyugue y usted hablan idiomas diferentes? ¿Existe en la pareja algún problema que lleva tiempo sin resolver?

Quizás haya llegado a una encrucijada en su relación matrimonial y necesita de la ayuda de un consejero familiar y del poder de Dios para reencauzar su matrimonio.

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