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Tú, ¿eres demasiado bueno?

 

Muchos de nosotros fuimos educados para ser buenos, para lograr la aprobación de los demás. Yo, personalmente, lo he hecho mucho tiempo porque necesitaba aprobación y que no me dejaran mis parejas. A través de los años he comprendido que el ser demasiado buena era la razón por la cual me sentía usada y abusada.

autodependencia

Este es un signo claro de baja autoestima. Si no has aprendido a poner límites sanos y asertivos, basados en valores y en principios, déjame darte una noticia: Nadie lo hará por ti.

Una de las maneras de aprender esto es preguntarnos: “¿Qué significa ser bueno para mí?”

Ser bueno significa ser educado, amable y respetuoso con los demás.

Ser bueno no significa tratar de estar de acuerdo con todo el mundo e, indiscriminadamente, hacer favores.

Ser bueno NO SIGNIFICA QUE PERMITAS QUE TE TRATEN MAL.

Si eres demasiado “buen@” te volverás una alfombra donde todos caminarán para lograr sus objetivos. Esto te resentirá porque siempre dirás que sí cuando en realidad quieres decir no. Y no, es no.

Este comportamiento está relacionado con la codependencia. No podría ser de otra manera… je je je. Recuerda que nadie puede abusar de ti  sin tu permiso.

A continuación, te daré algunas sugerencias para que puedas responder diferente ante el mismo estímulo:

1) Da explicaciones y no te quejes. Las personas se ponen a la defensiva y no escuchan objetivamente si se sienten amenazadas. Trata de explicar lo que te molesta de una manera calma, respetuosa y amigable, de esta manera los demás lo escucharán mejor.

2) Deja de disculparte (dis-culparte es quitarte la culpa o responsabilidad) cuando en realidad no la sientas. Si has cometido un error reconócelo y explica las razones de tu comportamiento comprometiéndote a hacerlo diferente en el futuro. Pero deja de decir a cada rato: “lo siento”, cuando no lo sientas. Este es un hábito que te mantiene atado a la culpa e impotencia. A no cambiar.

3) Aprende a decir que no sin necesidad de decir NO. Di por ejemplo: “esto no me funciona a mí, ya tengo planes hechos, voy a checar mi agenda”, etc. Recuerda también no ser extremista y si puedes ocasionalmente sé flexible y cede.

4) Aprende a poner límites con tus amistades, compañeros de trabajo y familia, siéntete mejor acerca de ti mismo y tus interacciones con los demás mientras tomas responsabilidad de cómo los demás te tratan.

 

 

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